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Si tienes que definir tu futuro pero aún no entiendes ni tu presente, esto es para ti

"El miedo es como un fuego en nuestro interior. Si lo controlamos nos mantendrá calientes para seguir peleando. Pero si no lo controlamos se extenderá

y nos devorará, y también a quienes amamos"

Hace un tiempo me crucé con una metáfora lo suficientemente poderosa como para traerla a un artículo. En las siguientes líneas te invito especialmente a que construyamos juntos el siguiente escenario mental:

Supongamos que te dispones a entrar a una casa totalmente nueva para ti. Por el motivo que sea, antes de ingresar te percatas que no hay ni habrá luz durante la visita, puede que se haya cortado o simplemente la hayan dejado de pagar hace tiempo.

Aunque puedas entrar a oscuras, lo más probable es que al dar los primeros pasos te golpees dado que no sabes dónde están los muebles, las puertas, y desconoces cómo es el espacio interior de la casa.

Si continuas visitando la casa de esta manera, no podrás ver lo que te cruzas enfrente al caminar. Seguramente generes cierto desorden al explorar el espacio y, quizá, el descubrimiento de cada cosa sea más lento y menos preciso que si tuvieses luz, verdad?

Posiblemente en este punto a algunos les pique el "bichito" de la aventura y piensen “voy a explorar toda la casa igual, aunque no tenga luz”, otros pueden pensar “mejor dejo todo esto y me voy”, o también cabe la posibilidad que alguien diga “seguiré adelante pero utilizaré la linterna de mi teléfono móvil”.

En este momento, metes la mano en tu bolsillo, sacas tu teléfono móvil, enciendes la linterna y, antes de retomar la visita, miras a tu alrededor. Luego de este vistazo panorámico, puedes observar que en esta casa hay más de un piso y vaya a saber uno cuántas habitaciones.

La visita a esta casa es muy similar a la relación que tienes contigo mismo o contigo misma, y con todo lo que forma parte de tu vida. Lo importante es que en esta casa está todo lo que actualmente te constituye y puede estar todo lo que quieras que te constituya.

Cuando inicias un proceso de autoconocimiento ya sea por una reinvención personal o profesional, atraviesas muchas de las etapas que la analogía de la casa “a oscuras” nos plantea.

Los temas a atender son múltiples, cuánto conoces todo lo que hay en ti, cuánto conoces tus propios miedos, qué hechos y opiniones han marcado tu historia, como es la relación con tus ancestros, cuáles son tus mandatos y patrones familiares, etc.

También podemos pensar que allí está todo lo que has escondido, pensando y rogando que jamás salga a la luz. Están tus errores, tus expectativas, los desafíos que no te animaste a superar, lo que quieres que esté pero aún no está y todo el espacio que tienes disponible pero no tienes ni la menor idea de qué hacer con él.

Por sobre todo, el tema fundamental que tienes entre manos, es el de hacerte cargo de todo lo que quieres dentro y todo lo que quieres fuera de tu vida.

A pesar de no conocer cuántas habitaciones tiene la casa ni que hay exactamente en cada una de ellas, lo que sí sabes es que nadie más que tú puede acceder allí y que el viaje interior de cada uno de nosotros no puede hacerlo nadie por nosotros mismos.

Entonces... ¿Qué posibilidades hay de que el viaje que realizas hacia tu interior sea productivo si no usas tu linterna, o no te ayudas de medios efectivos para iluminar tu caminar?

La frase con la que inicié el artículo la dijo Rocky Balboa, una reconocida personalidad cinematográfica que libró batallas personales, familiares y profesionales que lo llevaron a caminar su camino de vida en plenitud. Así como él, cada uno tiene la tarea de controlar su fuego interior y para ello debemos adentrarnos en lo desconocido.

Si bien las personas solemos tener miedo a lo desconocido, lo peligroso de este miedo es que muchos de nosotros no sabemos “estar bien” ni que hace que nuestra vida "tenga significado".

Como es desconocido, podemos temer al “estar bien” y allí vamos de nuevo a la analogía de la casa a oscuras... Realizar el viaje interior para conocer nuestra propia casa es una decisión que sólo depende de nosotros, pero para transitar el viaje interior necesitamos ir acompañados por personas, equipos, recursos, medios efectivos y guías en quienes apoyarnos.

¿Te animas a descubrir tu camino?

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