Volver al sitio

¿Quieres lograr lo que te propones en este 2019? Empieza con este ejercicio clave

El Dr. Fernando Flores, un experto en el campo de la filosofía occidental, la informática, los negocios, la conducta organizativa y las empresas, se encontraba dando un seminario en el Centro de Graduados Cronkhite de Harvard junto a Humberto Maturana cuando le pidió al público, entre los que se encontraban profesionales del campo de la medicina, que ejecuten el siguiente experimento que te invito a realizar:

Repite tres veces, en voz alta, con potencia y convencimiento el siguiente párrafo:

Mi vida parece vacía de esperanzas. No tengo adónde ir. Nadie a quién acudir.

Y lo más terrible de todo es que esto no va a cambiar nunca jamás.

Al terminar, haz lo mismo otras tres veces con el siguiente párrafo:

Nada ni nadie pueden ayudarme. No puedo recurrir a nadie. Parece como si la Vida si hubiese olvidado de mi. Son malos tiempos y no van a mejorar. Probablemente empeoren todavía más, aunque no se pueda estar peor que ahora.

Antes de continuar leyendo te invito a describir con detalles para ti mismo o ti misma, ¿Qué emociones percibes? ¿Cómo te sientes?

La manera en la que le hablas a los demás y la manera en la que te hablas a tí mismo o a ti misma tienen un impacto inimaginable en tus estados de ánimo, en tus emociones y por ende, en la manera en que percibes y afrontas la realidad.

En general tendemos a ser no muy buenos observadores de nuestros estados de ánimo. No porque no tengamos la capacidad biológica de hacerlo, sino porque no se nos enseña en ningún lado.

La capacidad de observar nuestras emociones, observar las de los demás y elegir accionar en vez de reaccionar se conoce como inteligencia emocional, si quieres leer más sobre este concepto te propongo vayas a un artículo donde me explayo en el tema, se llama ¿Qué es la inteligencia emocional?

Uno de los principales hallazgos en el campo de las emociones y los estados de ánimo es el siguiente: las personas no tenemos estados de ánimo, los estados de ánimos nos tienen a nosotros.

De la misma manera que a las personas, los estados de ánimo “tienen” y retienen a las ciudades, a las familias, a las empresas, a los pueblos y a los sitios en los cuales trabajamos.

Al margen de nuestras habilidades técnicas, son los estados anímicos y las emociones las que tiñen los hechos de la realidad y determinan lo que es y lo que no es posible.

Otra particularidad de los estados de ánimo es que se aprenden. Hay familias y pueblos enteros que han aprendido a sufrir, a alegrarse, a estar tristes, a triunfar y sentirse merecedores o incluso a sentirse culpables y auto-boicotearse. Esto se conoce como aprendizaje emocional.

Nuestros resultados en el ámbito profesional, en los negocios, en el ámbito de la pareja, con los amigos, la familia, la salud, etc. son algo que hemos aprendido a obtener a partir de cómo nos sentimos y de lo que creemos que es posible e imposible.

Los estados anímicos contradicen la visión cartesiana del mundo. Esta particular manera concebir la vida ha edificado a la sociedad occidental desde el siglo XVII. Es decir, los avances en neurociencias han demostrado que el comportamiento de nuestra biología humana contradice la filosofía propuesta por René Descartes.

Tal vez el hecho de que debamos soltar todos los principios que han edificado nuestra concepción lógica del mundo, explique por qué muchas personas aún no se han permitido desaprender a sufrir para sentirse merecedores de una vida plena, con propósito y feliz.

Para finalizar me gustaría dejarte con la idea siguiente idea: los estados de ánimo pueden alterar la química de tu cuerpo y por ende impactan en tu sistema inmunológico. Lo interesante de estos descubrimiento no es que lo diga yo, sino que lo dicen doctores como Fernando Flores que se han dedicado toda una vida a investigar la biología humana y el comportamiento en sociedad.

Puede que artículos como éste ayude a que empecemos a pensar y creer posibles nuevas formas de vivir y afrontar este 2019. Sugiero que vayas al artículo con el que abrí el blog y del cual se desprende mi propósito de escribir. El mismo se titula ¿Por qué deberías tener tu propia definición de éxito?

Espero te haya sido tan útil como a mí, tomar consciencia sobre cómo impacta nuestra manera de hablar y de hablarnos en los resultados que conseguimos en nuestra vida.

Si este artículo te aporta valor y quieres recibir otros como este todas las semanas en tu bandeja de entrada, puedes dejar tu dirección de correo electrónico aquí abajo y suscribirte 100% gratis.

Buena Vida,

Todos los artículos
×

Ya está casi listo...

Te enviamos un correo. ¡Por favor haz clic en el enlace del correo para confirmar tu suscripción!

Aceptar