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¿Quieres empezar a cambiar tu vida? Este es el primer paso

Pete Sampras, tenista estadounidense de la década de los 90´s que supo ser el número 1 del ranking ATP durante 286 semanas, fue entrevistado en una rueda de prensa por un curioso periodista que le preguntó:

Periodista: - Pete, cuéntanos, ¿En qué piensas mientras juegas?

Pete: - Mmm… lo cierto es que mientras juego no pienso, solo reacciono.

La primera vez que tuve contacto con esta anécdota tuve que pensar y reflexionar a qué se refería exactamente Sampras con su “solo reacciono”. Mi mente no podía entender cómo hacía sólo para “reaccionar” mientras jugaba y no “pensar” en lo que estaba haciendo...

El artículo de hoy va de 4 etapas que son esenciales para realizar un aprendizaje constante y transformacional (para empezar a cambiar tu propia vida) como el que tenía Sampras cuando jugaba al tenis.

Si quieres saber qué es un aprendizaje transformacional te invito a leer un artículo que lleva el siguiente nombre: No te han enseñado a aprender, un secreto que cambiará tus resultados.

Para vivir cualquier proceso de aprendizaje transformacional; ya sea aprender a conducir, a dar una conferencia o rendir un examen oral; es crucial conocer y atravesar 4 etapas antes de incorporar el "saber hacer".

Sea cual fuere el reto que estés encarando en este momento de tu vida, es muy probable que haya algo que debas aprender y no lo sepas.

De hecho la primera etapa para aprender y ser competente en una disciplina se conoce con el nombre de “incompetencia inconsciente” (para facilitar visualmente las 4 etapas abajo de este artículo podrás ver un gráfico que lo expone de manera simple).

Es decir, en esta etapa ni siquiera somos conscientes que no sabemos hacer eso que nos hace falta saber hacer. El famoso “no sabes que no sabes”, ¿Te suena?

Cuando haces consciente lo que no sabes, es decir, cuando te tomas tiempo para atravesar y exponerte a las preguntas incómodas cómo... “¿Qué? ¿Acaso yo no sé que debo aprender ahora para superar esto?”, empiezas a pasar a la segunda etapa del proceso. La etapa en la que ya sabes que no sabes se llama: “incompetencia consciente”.

Esta etapa exige mucha humildad y sinceridad. Decir “no lo sé” y tomar una actitud de aprendiz ante la vida es lo más recomendable. Si quieres conocer más acerca de esta actitud puedes ir a Ideas para ser felices en la era digital: Niveles de consciencia.

Muchas veces empezamos a aprender algo con ideas preconcebidas, “tocando de oído” porque hemos escuchado alguna vez a alguien hablar sobre eso (o lo hemos googleado) y queremos demostrar que ya lo sabemos hacer antes siquiera de involucrarnos en la actividad.

Desafortunadamente, y por mi experiencia personal y la de muchos colegas, debo decir que no hay nada más nocivo para un verdadero aprendizaje que mantener esta actitud.

Por ejemplo; si recorres en auto cualquier ciudad de Latinoamérica, puede que hayas llegado a una esquina, y al esperar el semáforo, una persona se acerque a limpiar el vidrio del vehículo. Aunque casi todos hayamos visto cómo se limpia el vidrio y “creamos” que sabemos hacerlo, si nunca lo hiciste, no tienes idea cómo se hace. De hecho, te invito a que pruebes y vivas en carnes la diferencia entre saber cómo se hace y saber hacerlo al probar tú mismo pasar por la experiencia.

¿Te animaste a probar o al menos imaginas la diferencia? De eso hablamos cuando decimos que saber y saber hacer, no es lo mismo…

Parte del fracaso del sistema tradicional de educación reside en que, luego de unos años o tan solo pocos meses después de haber “estudiado” algo, recordamos muy pero muy poco de lo supuestamente aprendido.

Como hablamos en No te han enseñado a aprender, un secreto que cambiará tus resultados, puede que al igual que muchos de nosotros que pasamos unos cuantos años en el sistema de educación académico tradicional, confundamos aprender con retener información o tener conocimientos.

La etapa 3 se llama “competencia consciente” y consiste en incorporar (que quiere decir meter en tu cuerpo) los pasos necesarios para obtener el resultado que deseas. Llegar al estadío de ser competente en eso que debes aprender sólo se da como consecuencia de una firme decisión sostenida en el tiempo.

Mientras estés aprendiendo y pasando por el cuerpo aquello que debas aprender te sucederá lo mismo que en tus años donde aprendías a caminar… te caerás una y otra vez. Cabe aclarar que para que este proceso sea efectivo debe transitarse, atravesarse. Es decir, la personal experiencia que tengas es lo que valida y acompaña tu camino de maestría en lo que estés aprendiendo.

Puede que pienses que entrenar tu disciplina y tu fuerza de voluntad sea lo necesario pero hay una salida más sencilla.

Lo importante aquí es apoyarte en un sistema (sin dudas algo mucho más sólido y robusto que la simple fuerza de voluntad) y permanecer en él, el suficiente tiempo. Si quieres conocer más sobre sistemas que pueden acelerar y contener tu proceso de aprendizaje puedes ir a Cambia tu entorno = Cambia tu vida.

Sé que esto de los sistemas te puede resultar extraño, no es de lo más convencional escuchar de ellos pero si quieres conocer más, me puedes escribir y/o dejar un comentario al finalizar este artículo y te enviaré una lista de los sistemas en los cuáles te puedes apoyar para empezar a hacer cambios en tu vida.

Por último, y como fruto del tiempo, la paciencia y la práctica deliberada, arribamos a la cuarta etapa, la etapa en la que Pete Sampras se mantenía cuando jugaba al tenis, conocida como “competencia inconsciente”.

Cuando tienes un hábito adquirido en tu vida como lavarte los dientes, caminar, comer o leer, tu cerebro ya no se pregunta cuando estás usando esa competencia, simplemente la usas… ¿Para qué sirve ser así de competente en algo? Para obtener resultados que aún no obtienes, sea sacar un proyecto adelante, tener mejores relaciones, comunicarte mejor, bajar de peso, aprobar aquello que quiere aprobar, etc.

Una recomendación válida es la de aprender sólo una competencia por vez. En el momento que quieras incorporar más de una y pienses que “tu puedes”, corres riesgo de sobrecargar tu habilidad de aprender y crear hábitos, por lo que tu cerebro se satura y viene esa sensación de no tener tiempo, estar quemado/a o no dar más.

Para finalizar me gustaría saber, ¿Qué te pareció la entrega de hoy? Puedes dejar tu comentarios abajo estaré encantado de leerte y compartir tus opiniones.

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Buena Vida,

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