Volver al sitio

¿Qué relación existe entre una cebolla y vivir una vida a tu medida?

Para los que vimos, escuchamos o leímos expresiones como: “juega bajo tus propios términos” o “vive con tus propias reglas”, este artículo va sobre qué es exactamente vivir una vida a tu medida y cómo atravesar ese camino.

Vale aclarar que cuando decimos "términos" o "reglas" no estamos hablando específicamente de normas, leyes, o reglas que limitan lo debido de lo no debido, posible de lo imposible, o lo legal de lo ilegal, etc.

Desde el punto de vista legal todos usamos las mismas reglas y vivimos en el mismo planeta (yendo por el absurdo, la ley de la gravedad aplica para todos y cada uno de nosotros). Pero no todos interpretamos lo mismo del mundo, no todos nos tomamos lo que sucede de la misma manera y cada uno tiene una vivencia particular del mundo.

Si bien hablamos mas de una vez sobre la importancia de tener tu propia definición de éxito como punto de partida para una vida “a medida”. Para realizar un abordaje consistente a la propuesta de una vida bajo tus propias reglas o tus propios términos resulta gráfico utilizar la metáfora de la cebolla para entender que este tema tiene varias capas así como nuestra vida tiene etapas. Si quieres leer sobre esto recomiendo vayas a ¿Cómo mantener actualizada tu definición personal de éxito?

La primer capa de la cebolla reside en pensar sobre cómo queremos vivir. Es decir, distinguimos la persona que vivió el proceso de pensar cómo vivir y qué quiere experimentar de la persona que vive sólo porque respira.

Visto desde esta óptica existen, a grandes rasgos, dos tipos de vidas: las construidas y las que “tocan”. Vivir una vida a tu medida merece una inversión inicial de tiempo y energía en el proceso de reflexión o introspección de cómo -cada uno- quiere vivir. A pesar de que los pasos en este camino son conocidos por la humanidad, nadie dijo que atravesar las capas de la cebolla de la propia vida sería un proceso fácil, cómodo y rápido de lograr.

En esta capa experimentamos barreras internas y externas. Las barreras externas son barreras del entorno o sistema social en el cual nos encontramos inmersos. Las barreras internas son las personales, mentales o emocionales que nos hemos puesto a nosotros mismos vaya uno a saber cuando. Hice referencia a algunas barreras del proceso de introspección y reflexión en 3 motivos que te impiden vivir en plenitud y abundancia por lo que si quieres ahondar en esta primer capa te sugiero seguir por allí.

Atravesando el proceso y pasando a la segunda capa de la cebolla, nos abrirnos a la idea de que vivimos en un mundo de causas y efectos (o causas y resultados). Aquí se puede comprender que no decidir o postergar decisiones es una decisión en sí misma y a esto hacemos referencia cuando decimos que somos responsables por lo que hacemos y por lo que dejamos de hacer. Si quieres profundizar puedes consultar las ideas que se desarrollaron más a fondo en ¿Estás feliz con los resultados que logras? Este ejercicio te servirá.

¿Qué entendemos por efecto o resultado?

Llamamos resultado a todo lo que nuestros sentidos pueden percibir. Los resultados pueden ser tangibles e intangibles. Lo que puedes tocar y sentir son tangibles (como tu peso corporal, un estado de salud, estados de ánimo, emociones, cosas materiales o dinero, etc.). Los resultados intangibles son más sutiles que los tangibles pero también son perceptibles a los sentidos, entre ellos podemos mencionar la cercanía, agrado mutuo o tensión en una relación, haber nacido en la familia que naciste, la empatía por alguien en determinada situación, e incluso la sensación de comprensión mutua a través de una mirada.

Aunque “resultado” nos suene frío, lejano, analítico o distante, si trascendemos esas barreras del lenguaje y nos abrimos, podemos entender que nuestra vida es un resultado (incluso si puedes o no percibirlo).

Para generar cercanía, podríamos incluso cambiar la palabra “resultado” por “hecho”, “acontecimiento” o “situación” y todo lo anterior sería igual de válido. De hecho, si escribes en una hoja en blanco la descripción de cómo es tu vida hoy, verás que no es más que una sucesión de hechos, acontecimientos y situaciones que deviene en el “resultado” de vida que estás viviendo.

Esta es una mirada por de más esperanzadora, dado que si nuestra vida es un resultado, podemos cambiarla e influir en ella más de lo que pensamos.

Volviendo a la relación entre una vida a medida y una cebolla, la persona que vive bajo “sus propios términos” atravesó la etapa de reflexión y, además de bosquejar los resultados que quiere experimentar en lo tangible y en lo intangible, rige sus comportamientos, acciones y decisiones según el bosquejo de los resultados que desea experimentar alejándose así de los resultados que “le tocaron”.

Quien llega a la tercer capa de la cebolla no sólo se preguntó sobre su vida (primera capa de la cebolla) y bosquejó los resultados que le gustaría experimentar (segunda capa de la cebolla), sino que se comporta, actúa y toma decisiones considerando como horizonte de vida el bosquejo que realizó (tercera capa de la cebolla).

Vivir una vida a tu medida requiere, necesariamente, que conozcas cuál es tu medida. Es cierto que saber todo lo que NO quieres es útil y está bien para comenzar, pero no es suficiente. Es como si quisiéramos hacer un viaje y hagamos una lista de todos los lugares que NO queremos visitar, ¿Eso define cuál SI queremos visitar? Mmm, no.

Ser capaz de modificar el bosquejo de los resultados que quieres para tu vida mientras vas actuando, accionando y viviendo representa la cuarta capa de la cebolla. Pero cuidado, la cuarta capa de cebolla nos devela qué es lo realmente importante a la hora de vivir una vida “a medida”: Lo importante no es tanto que llegues a vivir la vida que quieras vivir, lo importante es que aprendas a llegar a la vida que quieres vivir.

Esto es lo mismo que decir no importa los resultados con los que hayas iniciado el juego, los resultados que hoy tengas, o los que te hayan regalado, lo importante es que sepas y puedas transitar el camino para obtener esos resultados las veces que quieras. Para aclarar aún más esto, te invito a que imagines la siguiente situación:

Supongamos por un momento que ganas la lotería y recibes un premio de 1 millón de dólares. ¿Se siente bien, no? Digamos que con ese dinero pagas tus deudas, andas con mayor tranquilidad por la vida, haces regalos “caros” a tus seres queridos, te compras lo que siempre quisiste e incluso lo inviertes en viajes, experiencias, y en todo lo que te venga en gana hasta que, al cabo de algunos años, te quedas sin un centavo. ¿Cómo vuelves a tener la vida que tenías cuando tenías dinero?

La habilidad de modificar tu vida a gusto da cuentas de tu capacidad aprendizaje. Si aprendes a atravesar cada capa de la cebolla, no hay duda que volverás a lograr los resultados que quieres. Ahora, si no aprendiste eso y el resultado lo obtuviste sin transitar el camino o el proceso, adelantarte el resultado puede ser dañino (este es el principio de la posesión y por que el tantas personas llegan a hacer locuras cuando pierden lo que tienen o lograron).

Así como a veces confundimos motivación con compromiso por vivir una vida con sentido, para profundizar te sugiero Motivación vs compromiso ¿Por qué te pagan?

Aprender a vivir la vida que quieres es un aprendizaje que puedes realizar así como aprendiste a leer, caminar, escribir o nadar. La capacidad de aprender ya está en vos, no busques afuera lo que ya tienes dentro. Si quieres profundizar sobre cómo es el proceso de aprendizaje de cualquier cosa puedes ir a: ¿Cómo aprender y dar el primer paso hacia lo que quiero?

Me encantaría saber qué te pareció esta entrega, puedes dejar tu comentario abajo. También recuerda que si quieres recibir contenido como este todas las semanas en tu bandeja de entrada puedes dejar tu correo acá abajo. Deseo que tengas gran semana,

Buena Vida!

Todos los artículos
×

Ya está casi listo...

Te enviamos un correo. ¡Por favor haz clic en el enlace del correo para confirmar tu suscripción!

Aceptar