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¿Qué es y cómo encontrar tu propósito personal? (parte 3)

Si bien hoy llegamos a la tercera y última entrega de este título, para comprender la totalidad del contenido te aliento a leer las primeras dos partes antes de continuar. Para ello puede ir a ¿Qué es y cómo encontrar tu propósito personal? (parte 1) y a ¿Qué es y cómo encontrar tu propósito personal? (parte 2).

Al hacernos cargo de la tercer pregunta fundamental, ¿Para qué estoy acá? (o también enunciada como “tu razón de ser en este mundo” por una técnica milenaria como el Ikigai japonés), es imprescindible tener claro que estamos hablando de la componente de utilidad, de funcionalidad para con el entorno y que es la relación directa de cada uno de nosotros con el mundo que nos rodea.

Este “para qué” (o “razón de ser” según el Ikigai) no hace referencia en absoluto a un efecto, un objetivo a cumplir o un resultado que conseguir -declaración de la independencia, aprobación de una ley, una equis cantidad de dinero, buenas calificaciones, ascensos, campeonatos, etc- sino a una causa, un motivo, un móvil, un horizonte, un sueño hacia la cual encauzar nuestra original identidad con nuestros dones y talentos.

En la experiencia personal que debes atravesar para de responder esta tercer incógnita, te sugiero tener en cuenta las necesidades del entorno social, económico, político o humano en el cual has nacido o vives.

Así como el vivir en este momento y en este lugar del mundo no es casualidad, tampoco es casualidad que hayas nacido con los dones, talentos y la originalidad que tu mismo o tu misma representas.

Encontrar las causas a las cuáles ponernos al servicio tiene más relación con los problemas, dolores y frustraciones que te chocan del mundo en el que vives, que con lograr solucionarlos o eliminarlas por completo.

Demos una mirada a la vida de algunas personas de la historia que han vivido una vida con propósito. Tomemos a tres personas al azar como pueden ser el caso de Nelson Mandela, la Madre Teresa de Calcuta o Martin Luther King.

A cada uno de ellos hubo un problema, un sueño o una causa que les tocó algo adentro y decidieron hacerse cargo de ella.

Tanto el caso de Mandela en Sudáfrica, como el caso de Martin Luther King en Estados Unidos, ambos tuvieron el anhelo de libertad e igualdad de derechos entre las personas. Para la madre Teresa fue el hambre y la pobreza en Calcuta y el mundo.

Fíjate que no sólo tiene sentido el lugar en el cual la situación se desarrolla, sino que, luego de entregarse durante años a la causa que a cada uno les movía, aún hoy vemos que ninguno de ellos tres ha logrado solucionar por completo el problema al que se dedicaron. Su vida tuvo propósito por haber encontrado una causa y ponerse al servicio de ella, no por el resultado que hayan logrado, o no, en sus años de vida terrenal.

De nuevo, el propósito personal no hace referencia a un objetivo concreto, sino a lo que para ti sea una “gran causa” o un “gran sueño”.

Que para tí sea una “gran causa” o un “gran sueño” no tiene que serlo para tu familia, tu pareja o tus amigos, recuerda que es tu propósito personal, no el de tus seres queridos. Deja que cada uno de ellos inicie su propia búsqueda y encuentre una causa o motivo que lo encienda mientras tu te enciendes por el tuyo.

Ahora sí, ha llegado el momento de abrirnos paso a la segunda pregunta fundamental: ¿Cómo mi originalidad se pone al servicio de mi para qué?

La segunda componente del propósito personal es una comunión, una unidad entre nuestra verdadera identidad (primera componente) y la causa o el sueño elegido (tercera componente).

Pasa por prestarle atención a aquello que se te da de forma natural, sencilla e incluso que disfrutas hacer. Es nuestra forma particular de ser útiles al mundo sin sentir nuestro aporte como una carga sino como un camino hacia la liberación de toda nuestra energía vital.

Recuerda que no a todos nos interesa lo mismo, no todos queremos lo mismo pero todos somos parte del camino.

Decide qué temas o problemas te interesan y sumérgete en ellos con tanta energía que todo lo demás resulte insignificante (no porque realmente sea insignificante, sino para permitir que cada persona se apasione tanto con un tema en particular como a ti te apasiona el tuyo).

No pretendas redactar tu propósito personal de la noche a la mañana, date tiempo, permítete vivir el proceso, date espacio. Ingresa en la noche oscura, entra en contacto contigo, percibirte, escucharte, qué sueños has soñado, qué ilusiones te han movilizado, ingresar en la zona desconocida de ti mismo o ti misma por más confusa y poco clara que sea.

Sólo así amanecerás de una manera diferente, miraras, contemplaras, amaras de una forma única, original y significativa.

¿Cómo saber si vas por el adecuado hacia tu propósito personal? Puede que esta sea una de las preguntas que más den vueltas en tu cabeza una vez que eres consciente que has iniciado el viaje y estás viviendo parte del proceso.

Ante esta pregunta es necesario hacer la siguiente salvedad: dudo que haya fórmulas infalibles para descubrir tu propósito personal, lo que sí tengo claro es que no hay un conocimiento verdadero sin la experiencia del camino recorrido.

De lo anterior se desprende la idea de que no una un único camino “correcto” para todos, hay un camino adecuado para ti. La diferencia puede ser sutil pero es importante que quede resaltada: no existen los caminos correctos, no nos ayuda pensar esto en términos de lo correcto/incorrecto, es más útil pensar en términos de lo que es adecuado o no, en este preciso momento, para nuestra personal búsqueda.

Por último, dejar en claro que la utilidad de encontrar tu propósito personal reside en sintonizar tus valores con un horizonte. También te inspira y motiva, te mantiene enfocado sobre hacia dónde dirigir tu vida.

Te da razones para decidir en el día a día a qué decir que “sí” y a qué decir que “no”. Te permite evaluar y medir tu progreso, te impulsa a generar objetivos claros en la vida y, por experiencia propia, puedo decir que te ayuda y orienta hacia tu camino a la plenitud.

Antes de terminar esta trilogía de artículos me gustaría saber qué te ha parecido esta última entrega, ¿Te ayudó a llevar luz hacia tu vida?

En lo personal disfrute mucho poner por escrito algunas partes clave del proceso que realizan mis clientes cuando los acompaño y estoy a su servicio. Espero, de esta manera, haber estado a tu servicio también. Si quieres leer más sugiero ir a Desarrollo personal, ¿Realmente es tan útil tener un plan?

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Buena Vida, Buen Camino,

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