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La ilusión de control: ¿Cómo evitar ahogarse emocionalmente?

Uno de los síntomas de crecimiento personal y expansión de la propia conciencia que una persona puede experimentar reside en el hecho de tener reflexiones de segundo nivel.

Cuando atravesamos situaciones como la muerte de un ser querido, una crisis económica, una rechazo social, etc., solemos tener reflexiones en la que nos preguntamos el porqué o el para qué del suceso, y en la búsqueda de la superación lo comparamos con sucesos similares de otros seres humanos (a través de libros, películas, conversaciones, historias, etc.), o recordamos acontecimientos parecidos de nuestra propia historia de vida.

Todos estas reflexiones, a las cuales podemos considerar de primer nivel, tienen algo en común: nuestra mirada tiene el foco directamente en esa situación (por ejemplo: en ESA muerte, en ESA quiebra, en ESA persona, etc.)

Sin embargo, a la hora de organizar nuestros pensamientos para sentirnos mejor, resulta evolutivo ir quitando nuestro foco de la situación particular para dirigirlo hacia una idea general (para los ejemplos mencionados en este artículo sería pensar en LA muerte, EL dinero, LAS relaciones, etc.). Comenzar a tener reflexiones sobre la generalidad de la muerte, el dinero o las relaciones deviene en lo que conocemos como reflexiones de segundo nivel.

Cuando acompaño a personas a tomar mejores decisiones y transitar sus propios procesos de desarrollo, integrar el mundo de la mente y de las emociones suele ser altamente requerido. 

Es muy común escuchar la palabra “control” asociada a la gestión emocional, como si quisiéramos “controlar” algunas cuestiones. En esta instancia creo oportuno abrirnos paso al concepto de control operativo vs control existencial y distinguir cada uno de ellos para facilitarnos la comprensión y posterior aplicación.

Control operativo vs Control existencial

El control operativo hace mención a nuestras acciones y considera solamente aquellas áreas de nuestra vida en las que podemos influir 100%. 

Este es único tipo de control que sí podemos ejercer como seres humanos. Dicho de otro modo, cada uno de nosotros tiene control sobre lo que hace, lo que deja de hacer y tenemos el 100% de influencia sobre que hacemos con lo que nos pasa.

Cuando no tenemos 100% poder de influencia sobre algo, entonces no tienes real control sobre ese tema. Puedes gestionar la situación o gestionarte vos mismo pero no tienes control. Esto se conoce como control existencial y es una ilusión. De hecho querer tener control existencial representa un drenaje bárbaro de energía mental.

Vamos con un ejemplo concreto que toca de cerca a muchos padres y madres: tienes control 100% de que tu hijo o hija tenga la protección médica necesaria estar cubiertos en caso de un evento inesperado, pero no tienes control de que un evento inesperado ocurra o no.

Otro ejemplo del mundo de los negocios que me ayuda a trabajar día a día con mis clientes sería el siguiente: tienes control sobre lo que haces, dices, dejas de hacer y ofreces al mercado. Pero no tienes control 100% que el mercado elija por sí mismo si decide comprarte a tí, a tu competencia o simplemente no comprar.

En las relaciones puedes controlar qué haces y cómo te tomas lo que la otra persona dice o deja de decir, pero no puedes controlar qué siente cuando vos haces tal o cual cosa.

Con este concepto sobre la mesa recomiendo vayas a ¿Qué hacer cuando todo se va a la mierd*? (parte 1) para que puedas comenzar a tomar mejores decisiones en tu vida desde una mayor estabilidad emocional.

Gran parte de nuestras decepciones, desesperaciones, frustraciones, ansiedades y estados emocionales desgastantes tienen que ver con cómo nos sentimos a partir de dar por supuesto que teníamos control en un área sobre la cual no teníamos control.

Si bien tenemos todo el poder de influencia sobre cómo gestionar lo que sentimos una vez que lo sentimos, como las emociones son producidas por estímulos, tenemos limitado poder de influencia sobre a qué estímulos estamos y a cuales no estamos expuestos. Si quieres profundizar sobre esto sugiero vayas a ¿Cómo nos afecta el entorno? y a ¿Cómo relacionarte mejor con las personas de tu entorno?

Gozar de mayor libertad o soberanía emocional para elegir cómo actuar a partir de una emoción o un estado emocional es algo que se puede mejorar con el entrenamiento y práctica constante. A continuación te dejo algunas preguntas que buscan serte de utilidad para que puedas tener reflexiones de segundo nivel:

  • ¿Sobre qué situaciones de tu día a día tienes influencia del 100%?
     
  • ¿Te amargas, frustras o decepcionas por situaciones en las que no tienes todo el poder de influencia?
     
  • ¿Quién tiene el 100% del poder de influencia sobre esas situaciones?
     
  • ¿Qué relación tienes con esa persona? ¿Se puede mejorar?
     
  • ¿Qué puedes hacer en tu vida con la respuestas anteriores?

Si bien estas son preguntas que suelo trabajar con las personas a las cuales acompaño en sesiones individuales y las respuestas son íntimas y personales, hoy quería regalártelas pues estoy muy agradecido de que me leas semana a semana. Me llena de gusto poder estar a tu servicio.

¿Qué te pareció esta entrega? Me gustaría leerte en comentarios y si sientes que puedo serte útil en algo no dudes en escribirme, mi correo está en esta web.

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