Volver al sitio

Estrés vs Tensión creativa, ¿Cómo impulsarte más allá de las circunstancias? (parte 1)

¿Qué tan malo es el estrés? ¿Existen niveles de estrés positivo?

¿Cuál es el impacto que tiene en nuestra salud y qué podemos hacer?

Si bien estas puedan ser algunas de las preguntas que me formulaba cuando dedique tiempo a investigar este tema, es necesario conocer y dejar en claro algunos supuestos básicos desde los cuales partimos antes de comenzar a entrar en materia.

Biología

Nuestra especie humana ha venido, durante cientos de miles de años de evolución, viviendo y sobreviviendo gracias a emociones vinculadas con el miedo, el estrés, la atención y las hormonas que estas liberan de nuestro cerebro (en el caso concreto del estrés hablamos de cortisol).

Las hormonas que nuestro cerebro libera tiene un efecto de “baño” químico sobre las células de todo nuestro cuerpo. Este baño químico se materializa en una determinada corporalidad al afectar nuestras células. Es por eso que podemos asociar las distintas emociones a una determinada corporalidad.

Un ejemplo claro de esto es que nuestra mente reconoce por medio de gestos, expresiones faciales o corporales al identificar a una persona cuando siente alegría, enojo, sorpresa, ira, dolor o placer.

¿Acaso elegimos sentir alguna de estas emociones? Está científicamente probado que entre el estímulo y el baño químico producido por nuestro cerebro no hay tiempo para que intervenga nuestra parte más evolucionada y racional de nuestro cerebro (el neocórtex). Es por esto que, si deseamos elegir nuestras acciones con mayor grado de libertad y no ser un títere que sólo es “manipulado” por sus estímulos, debemos tomar ciertas precauciones.

Para profundizar sobre qué precauciones podemos tomar te dejo el link a dos artículos sobre el tema: ¿Cuál de estos fantasmas está impidiendo tu crecimiento? y ¿Qué es la inteligencia emocional?

Física

¿Alguna vez has tenido que empujar tu coche? ¿Te sucedió que al principio siempre es más difícil y pesado que cuando toma envión?

Ese “envión” se conoce como el principio físico de inercia. Es decir, un cuerpo tiende a permanecer en el estado inicial a menos que una fuerza externa actúe sobre él. Esto se traduce como “tu auto permanecerá en reposo a menos que lo empujes lo suficiente” o también “una vez que el auto esté en movimiento tenderá a seguir en movimiento”.

Si llevamos este principio físico universal a tu vida, podemos decir que la parte que más te costará de hacer “movimientos” en cuanto a tus proyectos personales, tu carrera profesional, encontrar tu propia voz o vivir una vida con propósito, será la del principio.

La buena noticia comienza cuando reconoces que luego, al tomar inercia, el proceso y el camino se vuelve más fácil y ameno de transitar.

Pero… ¿No sería mejor que sea más fácil desde el principio? Si bien somos muchos los que nos hicimos esta pregunta, el universo en el cual vivimos está afectado por ciertas leyes y, eso tiene una explicación.

Supongamos que no existe el principio de inercia y que con sólo pensar o ejecutar la primera acción obtienes el resultado que quieres. Si esto fuese así, la vida sería más parecida a un mundo mágico en donde con solo pensar, apretar un botón o hacer una única cosa lograríamos lo que buscamos.

Esto es similar a plantar un árbol y que mañana mismo esté dando frutos sin ser necesario que crezca. Suena absurdo, no? Así como entendemos que no es posible que un árbol de frutos al día siguiente de ser plantado, lo mismo sucede con los logros (o frutos) que obtenemos en nuestra vida.

Lo que nos sucede y nos impide lograr lo que queremos (que muchas veces nos causa tensión, estrés y frustración) en realidad es el universo preguntándote muy seriamente: “¿Qué tanto deseas esto que quieres?”. Si viviésemos en un mundo mágico no habría proceso que transitar, camino que recorrer o vida que vivir.

Actualidad

Si bien en los últimos años nuestros trabajos y tareas diarias se han hecho extremadamente mentales, existen situaciones concretas donde el estrés que manifiesta nuestro cuerpo es “bueno”. Es más, cierto nivel de estrés nos mantiene alerta y permite cruzar la calle más rápido cuando advertimos peligro, dar una mano cuando alguien la necesita, e incluso fortalecer nuestro sistema inmunológico para mantenernos fuertes y protegidos.

Este nivel de estrés no es llamado “estrés” sino, “tensión creativa”. Para transitar nuestra tensión creativa con armonía, paz y alegría debemos generar que la brecha entre dónde hoy estamos y dónde queremos estar mañana no sea lo suficientemente grande como para producir estrés.

¿Cómo hacer esto?

Primero definamos cuál es el escenario donde queremos estar. Para definir una visión o un escenario futuro donde quieras estar recomiendo leer ¿Por qué deberías tener tu propia definición de éxito?

Luego, para conocer la brecha que hay entre esa visión y mi actual situación necesito saber dónde estoy. Para definir cuál es tu situación actual y donde estas parado te invito a leer ¿Quieres cambiar tu vida? Empieza por mirar diferente.

Es imprescindible que te tomes el tiempo necesario para definir estos dos escenarios (el actual y el futuro). Algo muy común que veo en las personas y organizaciones a las cuales acompaño es que no somos buenos ni estamos acostumbrados a definir qué queremos, hacia dónde queremos ir y dónde estamos hoy.

No digo que sea fácil, digo que el proceso es simple y claro. De hecho los artículos que sugerí son justamente para eso, buscan acompañarte en el proceso. Como comenté hace un tiempo en este blog, si esquivas el proceso estás robándote el resultado.

Una vez que hayas definido tu escenario futuro y tu escenario actual te invitaré a responder ciertas preguntas para que puedas trazar un camino o establecer una ruta que te conduzca hacia tu visión en la secuela de este artículo llamado Estrés vs Tensión creativa ¿Cómo impulsarte más allá de las circunstancias? (parte 2).

Si esta entrega te fue de utilidad y quieres recibir contenido como este todas las semanas, sólo tienes que dejar acá abajo tu dirección de correo electrónico. Espero hayas disfrutado leer esto tanto como he disfrutado compartirlo contigo.

Buena Vida,

Todos los artículos
×

Ya está casi listo...

Te enviamos un correo. ¡Por favor haz clic en el enlace del correo para confirmar tu suscripción!

Aceptar