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¿Cómo sacarle provecho al dolor y usarlo a tu favor? (parte 1)

A pesar que en la era en la que vivimos el dolor no tiene buena prensa, antes de descubrir qué función tiene el dolor en nuestra vida y cómo podemos hacer un uso productivo para obtener partido de él, es necesario establecer qué entendemos por dolor.

Tanto Google, Wikipedia, como la RAE (Real Academia Española) coinciden que el dolor es una experiencia sensorial subjetiva. A continuación comparto una definición que lo deja muy claro:

  • Dolor: percepción sensorial localizada y subjetiva que puede ser más o menos intensa, molesta o desagradable y que pueden sentir todos los seres vivos que disponen de un sistema nervioso central.

Cabe destacar que si bien la mayoría de definiciones de dolor hablan de que se siente en el cuerpo, nuestro nivel evolutivo nos permite saber que somos más que sólo la dimensión física.

Las otras tres dimensiones que nos constituyen como seres humanos son la dimensión mental, la dimensión espiritual y la dimensión emocional.

Haciendo un análisis estrictamente biológico del dolor, podemos comenzar diciendo que el dolor es el resultado de una excitación o estimulación de determinadas terminaciones nerviosas sensitivas.

Sin juzgar si una situación determinada es más o menos grave, usaremos sólo algunos ejemplos de la vida cotidiana buscando ser gráficos y explícitos sobre qué situaciones pueden hacernos sentir dolor:

  • La muerte de un ser querido o familiar

  • Un despido repentino

  • Una ruptura amorosa

  • Una quiebra empresarial

  • Una pelea o conflicto profundo

El hecho de atravesar un duelo, por utilizar algunos de los ejemplos compartidos, requiere necesariamente tiempo para digerir y procesar el dolor, no huir de él.

Sin caer en el facilismo de las respuestas rápidas y sin sustento, analicemos dónde estamos parados como especie humana.

Al habitar cuerpos tan inteligentes -que son capaces de mantenernos con vida aún sin que se lo pidamos- y vivir en un universo tan bien pensado (por quien quiera que lo haya pensado) resulta llamativo pensar que el dolor esté en nuestra vida por azar, ¿no?

Puede que con el ritmo de vida occidental del siglo XXI no hayamos parado un poco la pelota para preguntarnos: “¿Qué función tiene el dolor? ¿Cuál es el rol que cumple? ¿Para qué está ahí?”

  • La primer función del dolor es la de captar nuestra atención. Aunque nos hayamos comprado el cuento de lo multitarea que somos los seres humanos, las neurociencias han probado que nuestro sistema nervioso es incapaz de ser eficiente en más de dos tareas a la vez.

Si bien no es el tema principal del artículo de hoy, cabe destacar que aunque podamos caminar y hablar por teléfono al mismo tiempo, nuestro cerebro puede tener varios centros de atención abiertos al mismo tiempo pero sólo puede ejecutar de manera eficiente una única tarea que insuma costo energético a la vez (requiere circuitos neuronales libres y disponibles).

Abriéndonos a la perspectiva subjetiva y buscando realizar un aporte significativo para la gestión del dolor en la propia historia personal, tomaremos los aportes de David Le Breton a la antropología del dolor.

A través de estudios médicos, biológicos y sociales se ha demostrado que entre el dolor percibido y el estímulo producido existen filtros que producen una variación de la intensidad percibida. Los filtros pueden hacer variar la intensidad del dolor percibido en cualquiera de las cuatro dimensiones del ser (corporal, mental, emocional o espiritual).

Así como ya sabíamos que no tenemos acceso a la realidad sino a través de nuestros filtros (nuestros sentidos, creencias, paradigmas, experiencias, culturas, etc.), el dolor no está exento de la interpretación de cada ser humano que lo siente.

Si te interesa conocer cómo influye en nuestras interpretaciones y emociones el entorno en el cual estamos inmersos, te sugiero que pases por Cambia tu entorno = Cambia tu vida.

De esta forma podemos decir que el dolor no sólo es el resultado de una excitación o estimulación de determinadas terminaciones nerviosas sensitivas, sino que, al ser una experiencia personalísima y subjetiva, no existe el dolor como hecho aislado de la biología sin comprometer el entorno en el cual nos encontramos inmersos.

Te invito a leer "¿Cómo sacarle provecho al dolor y usarlo a tu favor? (parte 2)" para conocer los 3 pasos que me han ayudado personalmente -y me siguen ayudando incluso hasta el día de hoy- a superar el dolor.

¿Qué te surge luego de leer este artículo? Me encantaría leerte en comentarios y conocer cómo puedo ayudarte mejor.

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Buena Vida,

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