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¿Cómo gestionarnos para vivir más livianos, felices y conscientes?

Como dijo Albert Einstein "Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil".

Algunos biólogos afirman que el lenguaje es la morada del ser. Estar vivo implica, como especie humana, estar en el lenguaje.

Piénsalo por un momento, estamos en nuestro lenguaje cuando pensamos, cuando escribimos, cuando hablamos, cuando escuchamos, en definitiva cuando vivimos. Sin lenguaje no podríamos comunicarnos, ni pensar.

A su vez, nuestro lenguaje está plagado de acuerdos que usamos para relacionarnos y coordinar acciones. Éste es el primer dominio o ámbito al cual vamos a referirnos en este artículo.

Existen otros dos ámbitos o dominios que también están implícitos en el hecho de estar vivos -como especie humana-, el dominio corporal y el emocional.

Los tres dominios mencionados -el lenguaje, el cuerpo y las emociones- se interrelacionan entre sí todos los días, a cada hora, a cada instante pero… ¿Cómo gestionarlos para vivir más livianos, felices y conscientes? ¿Acaso esto es posible?

No sólo es posible, sino que para vivir más livianos a nivel mental y emocional no hay mayor secreto que hacer nuevos acuerdos que nos ayuden y no que nos limiten a la hora de pensar, sentir y actuar. Ahora vale preguntarnos... ¿Qué significa hacer nuevos acuerdos?

Volvamos a las bases, nuestro lenguaje -sea del idioma que sea- está hecho de millones de acuerdos. Todo hemos dado por sentado que un animal mamífero de cuatro patas con pelo, cola y que ladra se llama PERRO.

Estos acuerdos nos permiten “automatizar” algunas cosas en nuestro cerebro, gastar menos energía pensando y poniendo nombre a cada cosa o acción, además de simplificar la comprensión que tenemos del mundo real al vivir en sociedad.

Esto es muy útil, de lo contrario deberíamos ponernos de acuerdo a cada instante cuando nombramos lo que sea que nombremos (¡Qué agotador!).

Pero… ¿Qué pasa cuando la velocidad con la que la realidad cambia y se transforma es mayor a nuestra capacidad de aprendizaje, comprensión y adaptación?

Si nos pusiéramos a crear nuevas profesiones útiles para los problemas actuales y pasamos meses o años en su cursado, saldremos listos y preparados al mundo a dar soluciones a problemas que pueden ya no existir… parecemos estar atrapados, no?

Bueno, no. Tranqui que hay salida. Puedes ir al artículo ¿Por qué deberías tener tu propia definición de éxito? para entender mejor desde dónde vamos comenzar a trabajar para salir de esta rueda.

Existen un conjunto de habilidades, ideas, hábitos y competencias que nos ayudan a lidiar con el constante e inevitable cambio de manera que lo hace mucho más amigable y nos posibilidad ofrecer respuestas efectivas y funcionales a los tiempos que corren en la era de la conectividad.

Lo que viene a continuación es indispensable pero puede que no todos estemos listos para procesarlo. Por eso propongo un acuerdo inicial: leer desde una actitud de apertura y escucha empática (este es el caso de un artículo pero si estuviésemos en una sesión 1 a 1 te diría lo mismo).

Es muy común que al escuchar ideas diferentes a las que conocemos nos surjan tres tipos reacciones instintivas básicas: negar lo que se nos dice, shockearnos por lo “nuevo” o atacar pues es “inadmisible”.

Te invito a explorar una cuarta reacción posible, la curiosidad. Esto que de pequeños se nos daba de manera natural y que como adultos parecemos haber perdido. Abrirte a la posibilidad de encontrar algo nuevo e interesante para ti en estas líneas es algo que nadie puede hacer por ti, por ende no es delegable.

Retomando con la idea principal del artículo, para ejercer la habilidad de cambiar, aprender y adaptarse es imprescindible conocernos a nosotros mismos, percibir la realidad de nuestro entorno y reconocer a quienes nos rodean. Para facilitar este proceso es conveniente saber dos cosas:

1. ¿Qué tipo de observador somos al percibir la realidad?

2. ¿Qué son los metaprogramas?

Los metaprogramas son la manera en la que nuestro cerebro tiende, por defecto, a indicarnos cómo comportarnos.

Sobre la mesa está la invitación a aceptar lo que los avances en neurociencia nos han demostrado respecto al mito de ser multitareas o multitasking: Si la tarea a realizar merece un alto nivel de atención cognitiva, nuestro cerebro sólo es capaz de realizar una tarea a la vez. No somos tan multitarea como pensábamos. Algunas tareas que requieren alto nivel de atención son las de conducir un automóvil y leer, cocinar y estar en una negociación de esas “difíciles”.

Por supuesto que todos podemos caminar y hablar con un amigo o amiga al mismo tiempo. Caminar, a menos que estés aprendiendo a hacerlo, es una acción que no merece alto nivel de atención o alto gasto energético mental dado que ya está automatizado en tu cerebro.

Ir en contra estos descubrimientos realizados a cerca del cerebro humano y pensarnos "más inteligentes" o más capaces que nuestra propia biología puede causar altos niveles de estrés y acarrear otro tipo de síntomas que desde luego no te permiten vivir una vida liviana y feliz.

Dicho esto podemos decir que todos tenemos comportamientos conscientes y comportamientos automáticos. Los metaprogramas quieren darnos una idea de cómo nos estamos comportando cuando lo hacemos de manera automática y cuáles son nuestras “tendencias” naturales. De esta manera podemos ser más conscientes de nosotros mismos y tomar lo que sucede a nuestro alrededor a favor de nosotros mismos para gestionarnos mejor. Para profundizar sobre ellos te invito vayas a ¿Cómo organizarse y trabajar en equipos que funcionen? y puedas evaluarte a vos mismo o a vos misma sobre cuáles son tus tendencias naturales a la hora de actuar.

En éste nuevo comienzo de año son muchos los que han renovado las esperanzas y las ganas de conocerse mejor, averiguar cuáles son sus talentos, encontrar su vocación y establecer un plan o una ruta que los lleve a lograr sus sueños.

Si sientes que este deseo te identifica, te invito a escribirme un correo personal a hola@facundolozano.com con el título “Ejercicio” y con gusto te enviaré un ejercicio específico para ayudarte a conocer qué tipo de observador de la realidad estás siendo, y cómo eso puede orientarte en tu forma de actuar y establecer planes según tus paradigmas para este 2019.

Buena Vida,

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