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¿Cómo encauzar tu pasión y vivir de ello? (parte 1)

Si bien la pregunta sobre cuál es mi vocación y, "cómo hacerle" para dedicarme a ello, no conoce de edades para ser respondida, últimamente me ha tocado trabajar con personas de 57 años que están llamativamente entusiasmadas por re-diseñar y construir un camino de vida que los haga felices y los lleve a desarrollar de manera sostenible su actividad preferida.

Al ser un interrogante lo suficientemente poderoso; puede que, si no nos tomamos el tiempo para responderlo en nuestros 20´s o 30´s, nos lo volvamos a encontrar dando vueltas en nuestra mente más allá de nuestros 50´s.

ATENCIÓN: para todos aquellos que tienen terror a "equivocarse" y piensan que en esto de tomar una decisión vocacional sólo existe un único "camino correcto" para cada uno, tengo algo importante que compartir:

Las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida son tan definitivas

como nosotros queramos que lo sean.

O, dicho de otra manera, el camino correcto es que hoy le decides transitar. Si luego de experimentar por cierto camino sientes que no te gusta, te cambias. Aunque nos hayan contado lo contrario, puedes hacerlo las veces que quieras.

Poco a poco vamos despertando como sociedad mundial y dándole cada vez más la bienvenida a la posibilidad de trabajar en una actividad con propósito, nutrirnos de un entorno favorable para nuestro desarrollo y ganar suficiente dinero como para vivir un gran estilo de vida (el que cada uno desee para sí).

Cuando hablo de “gran estilo de vida” me refiero al particular balance y personal equilibrio entre la vida personal, social y profesional de cada uno de nosotros.

Este artículo va de tres pasos, etapas o claves desde las cuáles trabajo con mis clientes y nos llevan a tener un claro mapa de una vida profesional con propósito:

  1. El juego interior
  2. El juego exterior
  3. El equilibrio

Estas claves también las he ido encontrando en las historias de profesionales y emprendedores que tuve la oportunidad de entrevistar para este blog. Algunos de ellos son: Marco Leone, Carlos Miceli, Fer Bolagay y Fabian Fiorito. Cada uno de sus nombres aparecen de color pues puedes dar clic en cada uno y te llevará a las entrevistas que les realicé desde mi canal de Youtube.

1. El juego interior

Como especie humana, y a diferencias de otras eras de nuestra historia, nos encontramos despertando a que ese “gran estilo de vida” sea un indicador, una métrica, un parámetro completamente particular y personal, nuestro propio balance. Es decir, lo que en otras palabras hemos dado a llamar en algún otro artículo, “nuestra propia definición de éxito”.

Vale tener en cuenta que con la industrialización del consumo masivo no sólo hemos inventado marcas "líderes" o "masivas", sino que también hemos fabricado profesiones empaquetando conocimientos que se consumen gradualmente en universidades para dar salida a ciertos "profesionales". Para conocer un poco más sobre el contraste entre el siglo XXI y los siglos pasados puedes ir a ¿Por qué deberías tener tu propia definición de éxito?

Durante mucho tiempo en nuestra vida (incluso hoy por hoy seguimos viendo estas situaciones dado que estamos en un momento histórico de transición) nos hemos acostumbrado a recibir la aprobación, el premio o la retribución a nuestras acciones únicamente de alguien externo que valida lo que hacemos.

Pensemos por un momento en la sistema académico, la escuela y sus calificaciones, o también nuestras madres o padres nos recompensaban por portarnos "bien", o los amigos y amigas que aplauden tal o cuál actitud de nuestra parte.

Sea cual sea el ejemplo que tomemos, el primer abre-bocas del hecho de encauzar tu pasión y vivir de lo que amas es ser capaces de adoptar y personalizar el indicador interno de “éxito” o “plenitud”, como tú quieras llamarle. Cuando digo "personalizar" me refiero a decidir concretamente, por vos misma o vos mismo, qué quieres (y no sólo quererlo porque "es lo que sigue" en un plan que no diseñaste). Saber que no quieres es una condición necesaria pero no es suficiente.

Algo no menos importante es destacar la idea que ese indicador o parámetro de “éxito” no sólo debe ser interno, sino debe estar actualizado.

Déjame te explico porqué debe estar actualizado. Tu definición de éxito puede que no sea la misma en las siguientes situaciones: si estás soltero o si tienes pareja, si tienes hijos o no, si estás emprendiendo o no, si trabajas en relación de dependencia o no, si estás cursando algunos estudios o no, y así la lista podría continuar...

Existen muchas situaciones de la vida sobre las que no tienes y no vas a tener el control. Aceptando que somos limitados y que los imprevistos suceden, el tener una definición actualizada de lo que para tí sea “éxito” te permite ir moviendo las velas como lo hace un barco cuando el viento cambia de dirección.

Antes de terminar de describir este aspecto interno de tu desarrollo vocacional, debes responder a la pregunta ¿Para qué? quieres tener clara cuál es tu vocación. Te invito a pensar específicamente qué quieres alcanzar una vez que lo tengas claro. No es lo mismo que tengas entre 17 y 20 años y estés empezado a tomar decisiones sobre qué hacer con tu vida profesional, que tener 57 y estés buscando capitalizar y aprovechar experiencias, vínculos y conocimiento para establecer tu propio negocio.

Para concluir podemos decir que, sea cual fuere tu actual situación, es necesario personalizar tu parámetro de éxito, mantenerlo tan actualizado como sea posible y sepas para qué estás jugando el juego interno.

Lo importante en toda etapa del proceso es que estés en armonía y haya claridad sobre quién verdaderamente eres. Entiendo que no vas a descubrirlo leyendo simplemente este artículo, te animo a que vivas tu propio proceso de desarrollo vocacional y tomes la responsabilidad y el liderazgo correspondiente a la pregunta que titula el artículo.

Buena Vida,

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